Escritor y periodista. Nació en Bogotá en 1958. Estudió su primaria en Pasto y luego se trasladó a Bogotá, donde hizo sus estudios de bachillerato y universitarios. Cuando sólo tenía 21 años obtuvo el Premio Nacional del Cuento Gobernación del Quindío, 1979, por el relato |Ausentes, publicado por el Instituto Colombiano de Cultura en el libro |17 Cuentos Colombianos. En 1982 obtuvo el Premio Iberoamericano de Libro de Cuentos Netzahualcóyotl, organizado en México. Es autor de las novelas |Mateo Solo, Editorial Entreletras, Villavicencio, 1984; |Juliana los Mira, Editorial Anagrama de Barcelona, 1986, y |El Incendiado, Editorial Planeta, Colombia, 1988. Ha escrito, así mismo, el conjunto de relatos |Cuentos para matar un perro y otros cuentos, y la novela breve |Papá es santo y sabio, Premio Internacional de novela La Marcelina, de Valencia, España, 1982. La Editorial Magisterio le publicó en 1991 la novela para niños |Pelea en el parque. En 1992 ganó el Premio Nacional de Literatura con el libro de cuentos |El aprendiz de mago, publicado en su primera edición por Colcultura. En 1996, Editorial Panamericana reedita el libro con el título |El aprendiz de mago y otros cuentos de miedo. De allí es tomado el cuento para esta Antología de los Mejores Relatos Infantiles.
http://www.lablaa.org/blaavirtual/ninos/relatoi/rela35.htm
jueves, 11 de marzo de 2010
JOSE EMILIO PACHECO
Nació en la Ciudad de México el 30 de junio de 1939. Su obra fue reconocida muy pronto: desde la década de los cincuenta ya figuraba en antologías al lado de los grandes poetas de Latinoamérica. Estudió en La Universidad Nacional Autónoma de México. Además de haber publicado poesía y prosa y de ejercer una magistral labor como traductor, ha trabajado como director y editor de colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Dirigió, al lado de Carlos Monsiváis, el suplemento de la revista Estaciones; fue secretario de redacción de la Revista de la Universidad de México. Dirigió la colección Biblioteca del Estudiante Universitario. Ha sido docente en diversas universidades del mundo e investigador del INAH.
Entre su obra poética destaca: Los elementos de la noche (1963); El reposo del fuego (1966); No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969); Irás y no volverás (1973); Islas a la deriva (1976); Desde entonces (1980); Trabajos en el mar (1983). Todos estos libros fueron reunidos bajo el título Tarde o temprano. Algunos de sus textos en prosa son: El viento distante y otros relatos (1963), Morirás lejos (1967), El principio del placer (1972) y Batallas en el desierto (1981). Ha recibido varios premios entre los que caben citarse: Premio Nacional de Lingüística y Literatura 1992 y el José Asunción Silva al mejor libro de poemas en español publicado entre 1990 y 1995.
http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/memorias/entrale_autor/biografias/biografiap.htm
Entre su obra poética destaca: Los elementos de la noche (1963); El reposo del fuego (1966); No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969); Irás y no volverás (1973); Islas a la deriva (1976); Desde entonces (1980); Trabajos en el mar (1983). Todos estos libros fueron reunidos bajo el título Tarde o temprano. Algunos de sus textos en prosa son: El viento distante y otros relatos (1963), Morirás lejos (1967), El principio del placer (1972) y Batallas en el desierto (1981). Ha recibido varios premios entre los que caben citarse: Premio Nacional de Lingüística y Literatura 1992 y el José Asunción Silva al mejor libro de poemas en español publicado entre 1990 y 1995.
http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/memorias/entrale_autor/biografias/biografiap.htm
miércoles, 10 de marzo de 2010
"EL MONO GRAMÁTICO" Octavio Paz
Una percepción se refiere a lo que nuestros setidos reconoce en el entorno y lo que nos rodea, un sonido, una imagen, un olor, una sabor. Octavio Paz en su texto ha hecho un análisis profundo acerca de cómo el entorno nos habla, nos dice y nos genera pensamientos e incógnitas acerca de lo que es realmente importante en el hecho de comunicarnos y encontrar en los elementos que nos acompañan en nuestro diario vivir otra forma de comunicación, porque todo comunica y lo que vemos nos genera percepciones y sensaciones.
en la cita "El árbol que digo no es el árbol que veo, árbol no dice árbol, el árbol está más allá de su nombre, realidad hojosa y leñosa: impenetrable, intocable, realidad más allá de los signos, inmersa en sí misma, plantada en su propia realidad: puedo tocarla pero no puedo decirla, puedo incendiarla pero si la digo la disipo", Octavio Paz plantea que las cosas tienen un nombre pero al mismo tiempo las cosas no son ese nombre, las palabras se desvanecen en segundos, las cosas no, ellas se quedan ahí en su propia realidad, siempre más allá de una palabra. Para el autor la observación del árbol en su estado natural conduce a una escencia más concluyente que el nombre que se le dá, lo que vemos está más lejos de una palabra puesto que un árbol tiene muchos elementos secundarios que en la realidad misma son los que lo determinan, los que lo forman y los que hacen que sea un árbol en sí, pero no árbol como nombre sino árbol como composición compleja que nos genera percepciones y sensaciones al verlo.
en la cita "El árbol que digo no es el árbol que veo, árbol no dice árbol, el árbol está más allá de su nombre, realidad hojosa y leñosa: impenetrable, intocable, realidad más allá de los signos, inmersa en sí misma, plantada en su propia realidad: puedo tocarla pero no puedo decirla, puedo incendiarla pero si la digo la disipo", Octavio Paz plantea que las cosas tienen un nombre pero al mismo tiempo las cosas no son ese nombre, las palabras se desvanecen en segundos, las cosas no, ellas se quedan ahí en su propia realidad, siempre más allá de una palabra. Para el autor la observación del árbol en su estado natural conduce a una escencia más concluyente que el nombre que se le dá, lo que vemos está más lejos de una palabra puesto que un árbol tiene muchos elementos secundarios que en la realidad misma son los que lo determinan, los que lo forman y los que hacen que sea un árbol en sí, pero no árbol como nombre sino árbol como composición compleja que nos genera percepciones y sensaciones al verlo.
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